Características

Tinto Lerma

Gran Lerma

Lerma Selección

D.O. Arlanza Denominación de Origen Arlanza Denominación de Origen Arlanza Denominación de Origen
Variedad de uva Tempranillo 100% Tempranillo 100% Tempranillo 100%
Crianza 12 meses roble francés y americano 24 meses roble francés 18 meses roble francés y americano
Vendimia Comienzos de Octubre Mediados de Octubre Comienzos de Octubre
Vendimiado en cajas de 15 Kg
Análisis sensorial. Vino de color rojo cereza oscuro e intenso, con ribetes granates. En nariz se muestra como un vino complejo con una interesante mezcla de fruta negra y madera elegante. Destacan frutas como el casis y maderas como el cedro. Además, el regaliz muy típico del Tempranillo está presente. En boca es graso y estructurado, un vino sabroso con una amplitud extraordinaria. De color granate intenso y brillante, con reflejos violáceos muy vivos. En nariz destacan los aromas a monte, hierbas aromáticas y notas especiadas que recuerdan al clavo, al abrirse aparecen los aromas a fruta negra madura y maderas nobles, todo esto nos evoca a un vino aromáticamente complejo y bien integrado. Profundidad en boca, un vino equilibrado que destaca por su redondez y volumen, sin perder la frescura y con taninos presentes y maduros que lo estructuran. Se trata de un vino fresco y agradable. VISTA: Color rojo cereza con toques brillantes, capa alta.
NARIZ: Por su gran punto de madurez encontramos fruta rosa madura. Toques muy expresivos del aporte del roble apareciendo aromas de torrefactos y recuerdos de café.
BOCA: Entrada suave y persistente, sin gustos agresivos dando mucha amplitud. Al final frutas maduras (grosellas) que estimulan los sentidos.

La Denominación de Origen Arlanza

La tradición vitivinícola en la comarca del Arlanza se remonta al siglo X, del que se conservan reseñas históricas de la existencia de viñedos en manos de los monasterios. Cabe destacar: En el siglo XII, el monasterio de Santa Marí­a de Bujedo de Juarros adquirió viñedos en la Ribera del Arlanza y del Duero para su abastecimiento, completándolos con viñedos en Quintanilla del Agua.

Según fray Valentí­n: «todas las poblaciones comprendidas entre el Arlanzón y el Arlanza destinaron algunos de sus pagos a viñas… La familia condal gozaba de viñas y los monjes del Arlanza las mimaban en la zona de Lerma, especialmente en el priorato de Santa Inés. Covarrubias alaba sus propios caldos, y la abadesa reclama a cada vecino de su fuero, un pozal de vino».

Hasta la mitad del siglo XX, el viñedo fue parte importante de todas las explotaciones existentes en la comarca. A partir de esa fecha, se produjo un fuerte éxodo rural en la Comarca del Arlanza (al igual que en otras zonas) debido a la gran expansión industrial que demandaba abundante mano de obra. Esta fue absorbida de las zonas agrarias que no podían competir con los suelos ni las condiciones de vida de las Áreas industriales.

En 1995 un grupo de entusiastas del vino deciden realizar las acciones necesarias para recuperar la tradición vitiviní­cola del Arlanza. Sus esfuerzos se ven recompensados con el reconocimiento por parte de la Junta de Castilla y León de la mención «Vino de la Tierra Ribera del Arlanza» A partir de ese momento se comienza a trabajar para recuperar el esplendor del sector vitiviní­cola de la zona. Para ello se controlan las producciones y elaboraciones a la vez que se dan a conocer los productos elaborados bajo el sello de protección. Fruto del trabajo bien hecho y de un reconocimiento creciente por parte del consumidor en 2.007 se obtiene el reconocimiento de la Denominación de Origen ARLANZA.